AWS: Cómo ahorrar dinero en tu factura de AWS
El mayor miedo de cualquier desarrollador que empieza con AWS no es configurar mal una VPC o que se caiga el sitio. El verdadero terror es despertarse un día con una factura de 5.000 dólares porque dejaste una instancia EC2 x1.32xlarge prendida el fin de semana.
La nube es “pay-as-you-go” (pagás por lo que usás), pero si no tenés cuidado, podés terminar pagando por lo que no usás.
Acá te dejo 3 consejos prácticos para dormir tranquilo.
1. AWS Budgets: Tu alarma anti-infartos
Lo primero que tenés que hacer, literalmente hoy, es configurar un presupuesto.
- En la consola, buscá “AWS Budgets”.
- Hacé clic en “Create budget”.
- Elegí “Cost budget” (el default).
- Poné un monto mensual que estés dispuesto a pagar (por ejemplo, $10 USD).
- Configurá una alerta para que te mande un mail cuando llegues al 80% de ese presupuesto.
Listo. Si algo se sale de control, te enterás antes de que sea tarde.
2. Cost Explorer: ¿En qué se me va la plata?
A veces la factura sube y no sabés por qué. Cost Explorer es tu amigo.
Entrá a la consola de Billing and Cost Management y buscá Cost Explorer a la izquierda.
- Filtrá por “Service” para ver qué servicio está gastando más (¿es EC2? ¿es RDS?).
- Agrupá por “Usage Type” para ver el detalle (¿es transferencia de datos? ¿es almacenamiento?).
Entender tus costos es el primer paso para bajarlos.
3. Limpieza de Primavera (Recursos Zombies)
Es muy común crear recursos para probar algo y olvidarse de borrarlos. Los culpables más comunes son:
- Volúmenes EBS Huérfanos: Cuando borrás una instancia EC2, a veces el disco (EBS) queda vivo y te lo siguen cobrando. Buscá volúmenes con estado
available(noin-use) y borralos. - Elastic IPs: AWS te cobra por las IPs estáticas que no están asociadas a una instancia en ejecución. Si tenés una IP reservada y no la usás, estás tirando plata.
- NAT Gateways: Son carísimos. Si tenés una VPC de prueba, asegurate de borrar los NAT Gateways cuando termines.
- Snapshots viejos: Los backups de RDS o EBS se acumulan. Configurá políticas de ciclo de vida o borrá los viejos manualmente.
Conclusión
No necesitás ser un experto en FinOps para cuidar tu bolsillo. Con un presupuesto básico y una revisión mensual de recursos zombies, podés experimentar en la nube sin miedo.
En el próximo artículo vamos a ver cómo interactuar con AWS usando Python y la librería boto3. ¡Hasta la próxima!